Algunas mujeres tienen un aspecto infantil porque su hipófisis funciona más lento, otras comen mucho y están siempre flacas porque su tiroides trabaja más rápido.
Hay quienes tienen cuerpo en forma de pera por un desequilibrio hormonal en los ovarios, o forma de manzana debido a la hiperactividad de sus glándulas suprarrenales.






